El Jocho nos dejó un legado
Falleció el gran José Antonio Venturino. Fue la voz reconocida del comentario. Una marca registrada en los medios.
“Que hacés Dante querido”. Esa frase y esa potente forma de decirlo, era inconfundible: venía caminando el gran Jocho Venturino.
Cómo no va a valer la pena dedicarle unas palabras a un referente que conocí cuando transité mis primeros minutos radiales.
Fue compartir transmisión con una figura del periodismo deportivo entrerriano; fue respeto y admiración.
Exigente al máximo con él mismo; y siempre esperó que el resto de sus compañeros logren superación, se esfuercen por entregar el mejor producto radial posible.
Como casi todos los que recorremos este camino desde la década del 90, pasé por todas las facetas de la profesión: vestuarios, alguna transmisión haciendo estudios, comentarista y hasta llegar a ser un humilde relator.
Claro que a la hora de hacer un análisis de partido, escuchar consejos de José Antonio Venturino tenía un plus inigualable.
“Cuando analices un partido, siempre ubicate en un horizonte; mirá la cancha y no le des bola a lo que te rodea”. Sabias palabras Jocho, las llevaré siempre como el gran consejo que me diste.
Sin dudas se extrañará a este fanático futbolero, alejado los últimos años de los medios, pero siempre actualizado.
Encontrarlo era hablar de fútbol, jamás de política, economia, espectáculos, etc. Nunca, más allá que seguramente estaba informado sobre otros temas.
Una risa particular y contagiosa, un tono de voz potente que aplicó en sus conceptos y le dio validez a cada expresión que realizaba en los micrófonos.
El Grella, el Brigadier López, el 15 de Abril, el Mutio, el viejo estadio Mondonguero y otros tantos, lo tuvieron analizando un partido y como espectador.

No fuimos amigos, pero siempre existió una relación de tremendo respeto que nos llevó a apreciarnos mutuamente.
Sin importar la ubicación de su cabina, contaba el partido como si tuviera una ubicación de privilegio.
Jocho querido, no lo necesitabas para lucirte, pero encima ahora Dios decidió llevarte a lo más alto; porque el partido desde arriba se ve mejor, tenés mejor panorama.
Hasta siempre. Gracias por el respeto, enseñanzas y consideración de siempre a lo que fue tu casa también: La Fiesta del Futbol.
Quienes humildemente desarrollamos este camino, difícilmente te olvidaremos. Sí me costará no escuchar el “qué hacés Dante querido”.
Abrazo al cielo José Antonio; en realidad querido Jocho, como siempre te recordaremos.
Foto: La Fiesta del Fútbol
